Qué vergüenza....

Cuando despertó, la botella de vodka aun estaba allí


Una amiga llama a este trimestre "El Gran Tour", en el que no hay fin de semana sin festejo. Todo un alarde de organización de armario, de zapatos, de complementos..."¿A la boda de Mónica irán ....? Joder, pues no puedo ponerme el vestido que me puse en la boda de Alberto..." Ojo: que el asunto se las trae, porque no es lo mismo ir a una boda ( "Si...Mi marido me dejó, pero vivo el la gloria bendita....mira, mira que bien me he quedado"), a un bautizo ( "Si...Mi marido me dejó, pero al menos no me obligó a tener que hacerme cargo de una pareja de niños que me vieran a mi como la bruja y a él como el siempre divertido papá que trae regalos"), a una presentación ("Si...Mi marido me dejó, pero cuando estaba casada con él no llevaba ropa interior como la que uso ahora, que exige, antes de verla, presentar un certificado médico que acredita plena salud cardiovascular para evitar disgustos...") o a una verbena (Si...Mi marido me dejó, pero como me vuelvas a poner la mano en el culo te van a sacar los molares por via anal").
Ya he propuesto crear un fondo común de ropa para fiesta y eventos varios. Interesadas, dejen aviso.






Pues ya llega el verano, aunque la lluvia del fin de semana lo haya desmentido. Y con la llegada del verano, se aumentan las miradas al espejo, asi, de escorzo, doblando el cuello hasta el límite de la hernia cervical, para ver si tienes el culo en su sitio o se te ha desplazado unos grados hacia el sur y ha aprovechado para crecer "a la orange" celulítica. Y haces recuento de lo que comiste, de lo que bebiste, del donut aquel, de los dias que has faltado al gimnasio, te reprochas tu falta de sacrificio....Te miras las tetas, y tanto de lo mismo. ¿Que es esto...una estría?...Total, que empieza una a mirar, como quien no quiere la cosa, los anuncios de Corporación Dermoestética, por un lado, y a leer los mil prospectos de los mil productos que aseguran reducir centímetros.
¿Para qué?
Pues esa si que es una buena pregunta. Para negarnos a enveecer, para pensar que podemos luchar contra el tiempo y contra nuestro propio cuerpo, para meternos en una falda o en un pantalón de una talla que el año pasado quedaba holgadita, para que no te miren en el gimnasio con cara de condescendencia, para no cambiar el pareo por un burka, para seguir siendo apetecibles en una época en la que ya empezamos aresultar apetecibles solo a los obreros de la construcción y a los repartidores de Cruzcampo.
Esto es una mierda.

Deberias hacer algo mejor con tu vida, más allá de estar tirada por las barras y por las calles, mirándole el escote a la camarera o tirándote al ultimo imbecil del penúltimo barDebo reconocer que me ha hecho ilusión esta comunicación, que demuestra que la gente en general tiende a meterse donde no la llaman y a pontificar sobre lo que no sabe, y que me confirma en una elaborada línea de pensamiento que ya inicié hace años y que acabará en un ensayo no acabado que será sorteado entre mis herederos. El título es provisional ( faltan algunos ajustes, que quereis que os diga....es mi obra póstuma, y no quisiera tomar decisiones apresuradas) y reza algo así como "Deja de comerle la polla a M, que no te quiere ni te aprecia y ven a comérmela a mí que tampoco".Es una pena que no haya conseguido redimirme, de forma que seguiré haciendo lo que me salga del...alma, a pesar de decepcionar a mi corresponsal, que sabe tanto de mí como de la vida de algunos cangrejos abisales de la Fosa de las Marianas.Y es que con algunas mujeres no hay forma de razonar, querido. Son (somos) recalcitrantes y el burka no nos favorece.

S. sigue alojada en mi casa, comiendo en mis platitos, bebiendo de mis botellitas y acostándose en mi camita. Yo sigo con esos dias acostada en el sofá, con una rigidez de cuello que ennoblece mi rostro pero lo baña de mala leche. La pregunta de hoy es: dejando aparte la generosidad de la amistad, lo de "esta es tu casa, vente cuando quieras", los amigos y las visitas...¿no estarían más cómodos en un hotel? O, ¿no sería razonable que el anfitrión se fuera a un hotel, para que todos pudieran descansar?.
Amigos y amigas, recordad: casa con un dormitorio, mala es para invitar. Y, de propina, una reflexión: comprad sofás cómodos, porque nunca se sabe cuando se puede aterrizar allí.

En estos dias, en los inicios, desarrollos y finales de "estos dias", se me ponen las tetas como dos cántaros. Al que se relama ante este anuncio, debo advertir que en "estos dias" tengo las mismas ganas de que me toquen los cántaros que los que tendría un tigre de bengala de que le metieran un palito por el culo. Para más diversión, hoy mi ciudad ha quedado completamente cubierta de una niebla asquerosa. Y defino asquerosa: espesa, que perjudica la visibilidad, nubla el entendimiento de los conductores y trae de la mano un calor húmedo y pegajoso. Asi que llevo un inicio de mañana bonito, que ya me fue anunciado ayer por la noche. Tuve que salir por obligaciones protocolarias (una amiga-conocida, que vino desde muy lejos ) y algo tomé que no me sentó bien en el único sitio donde no había energúmenos gritando; eso, unido a mi acceso menstruante y a dormir en el sofá ( no, no discutió mucho S. cuando le cedí la cama) me han puesto la mañana bastante cuesta arriba.
Joder.








Una de las cosas más desesperantes de mi actividad laboral es tener que viajar, haciendo noche o noches en el lugar de destino. Eso me lleva a ser una extraordinaria optimizadora de espacio en maletas ( ya que no sabes nunca si la estancia va a ser para una, dos o tres noches), excelente clienta de tiendas en toda la geografía española y de parte del extranjero ( ya saben...una puede pasar por muchas cosas, pero no por reponerte una blusa agotada por una reunión de más de ocho horas ni desde luego por usar ropa interior de segunda puesta) y rentabilizadora de bares de copas desperdigados por esos mundos de Dios. Porque no hay cosa más triste que cenar sola, sometida a la inspección de los que tambien cenan o, en algunos casos ( muy pocos, todo hay que decirlo) a los limitados, previsibles, propios de Paco Martinez Soria y redundantes de caspa intentos de otros comensales de tener un affaire de una noche con una mujer sola y desconocida, a la que suponen ansiosa de meterse en la cama con ellos para que puedan contar algo divertido en el viaje de vuelta, dándose codazos de complicidad. Por eso, mejor, me voy a tomar copas a algun bar cercano, donde la gente sola llama menos la atención y siempre puedes pedir el auxilio de los camareros o camareras. Si no hay bar cercano o dudo de que pueda o sepa volver, me encierro en mi habitación, donde compruebo que los minibares tienen un surtido irregular que casi obliga a traer la bebida de fuera ( es como hacer un botellón pero indoor y para una sola), que la televisión es una mierda ( y los canales x mas aun, hechos exclusivamente para público masculino) y que lo único que funciona bien es la red de corresponsales de mi camello ( es la farlopanet) porque con tanto control en los aeropuertos, me da una cierta aprensión seguir metiendo la bolsita dentro del tampax-trampa del neceser. Y, desde luego, mejor sola que may acosada.



