El fetiche romántico

Cuando despertó, la botella de vodka aun estaba allí


Nunca pienso "a lo grande". Mis metas son pequeñas. Descofío de las enciclopedias, que tienen una respuesta para todo. Prefiero un cuento, un poema, una frase, que permitan mil respuestas. Me gustan los apartamentos soleados más que los adosados con jardín y las villas con fuentecita. Me gustan los utilitarios y las cajas pequeñas de bombones. Me gustan los sorbos cortos, pero los besos largos.
Me gusta lo pequeño con rubor, anticipo de lo grande que venga.


Te lo dicen cuando conduces, si tu velocidad no es acorde a la que el mastuerzo que te sigue considera propia - y que normalmente difiere de la exigida por la normativa de tráfico -, a voz en grito desde su ventanilla. Te lo dicen con perfume de ron y caspa en algunas barras de bar, si decides no prestar atención a los bailes de apareamiento con los que te deleitan algunos sujetos que ya deberían estar en su casa, colocandole el termómetro a su hijo menor. Lo susurran algunos ( y también algunas) junto a la máquina de café de la oficina, porque no das razón de tu vida, que suponen licenciosa.
Te lo dejan escrito en los blogs, para que te quede claro, como el último argumento, en el que se encierra todo un razonamiento histórico.
Puta.
Para todos ellos soy una puta tan orgullosa de serlo que solo espero quemarlos con mi llama, a la que se acercan para llamarme puta, como polillas necesitadas de luz.
Puta. Si. Y tú, no.

Ayer leía en el suplemento de tecnologías de El Pais que los blogs son ( y disculpadme la simplificación) o bien páginas de expertos en una materia concreta que expanden su conocimiento y se retroalimentan de las opiniones e interacción de otros expertos de la misma materia ( por ejemplo, un experto en cocina siciliana debate sobre la forma de cocinar el salmonete co otros expertos de cocina siciliana que se encuentran desperdigados por el mundo, y, a su vez, reciben los embates y críticas de anónimos defensores de los salmonetes), o bien una suerte de diario personal, al que se le han quitado las tapas de Hello Kitty, y en el que se vuelcan los devenires cotidianos de la vida de cada cual ( y en los que otros usuarios que, a su vez, han vertido en sus blogs sus etcéteras etcéteras, interactuan con el titular del blog sobre como afrontar este etcétera o aquel etcétera y, a su vez, reciben los embates y críticas de anónimos expertos en etcéteras que le dicen a cada cual que estétera ha de hacer o que actitud ha de tomar frente a éste o aquél etcétera).
Con la lucidez que da haber dormido siete horas, y poder ofrecer una analítica que más de un ciclista desearía, me estoy planteando cambiar la orientación de este blog, y pasar de diario personal a página de experta. ¿En qué materia?....Veamos:
1. Vodkas, ginebras y bebidas espirituosas. La destilación y sus secretos. Aspectos legales de la destilación clandestina en Galicia.
2. La cocaina: de la farmacia a la clandestinidad.
3. Memento culinario del gazpacho. Addenda sobre el mollete de Antequera versus el mollete de Archidona, con especial mención al mollete de Mollina, que se vindica como patria del mollete.
4. Ocio y vicio. Guia de la dispersión en más de cuarenta ciudades de todo el mundo. Como emborracharse en un pais islámico siendo mujer, y no morir en el intento.
Y en esa duda estoy....










La letra de la canción - tan antigua...-de Hombres G me ha acompañado en lo que va de mañana. Mañana tan típica de viernes - si un viernes no tuviera nauseas, estómago revuelto, nariz taponada, mal humor, manos temblorosas y regusto amargo en la garganta, pensaría que ya me he muerto y que estoy con Nicolas Cage en la barra del Paraiso de los Alcohólicos- que se va a hacer tan terriblemente larga...Ayer, con el cuerpo rebelde, la nariz cargada, la copa fria, la falda corta y la lengua afilada, una amiga me dijo eso de "Chica...Tienes que cuidarte...". "¿Para qué"- le contesté- "...¿para dejar un cadaver exquisito....?". La distancia entre la vida y la muerte, entre el recato y el descontrol, entre los pecados capitales y las virtudes teologales es tan fina como sorprendente. Mueren ejemplos de mens sana in corpore sano haciendo cinta en un gimnasio, personas jóvenes, jamás acechadas por la enfermedad, el alcohol o las drogas, simplemente porque les llegó su hora. Mueren conductores prudentes, peatones respetuosos o viandantes por la caida de una maceta de geraneos. La salud, la enfermedad, la vida y la muerte son una maldita lotería en la que comprar más o menos boletos es absolutamente indiferente, porque nada va a cambiar lo que ya esté escrito.